sábado, 14 de abril de 2018

ENCUENTRO ANTIGUOS ALUMNOS REPARADORES

21 de abril de 2018
Me envía Raúl una noticia sobre el encuentro que tendrán los antiguos alumnos de los Reparadores en su colegio de Venta de Baños, conmemorando su 50 aniversario. Los Reparadores son, con casi toda seguridad, sobre todo en los centros que tuvieron en Venta de Baños y en Puentelarreina, los colegios de frailes o curas que más alumnos tuvo de Cerezo. En aquellos años, en los que pasar de Educación Primaria en los pueblos era un milagro sin tener que ir interno a un colegio de monjas o de frailes, muchos chicos y chicas del pueblo tomamos ese camino. Algunos se quedaron de frailes, curas o monjas, aunque la mayoría no seguimos ese camino, aunque en general, nos ha quedado un buen recuerdo de aquellos años.
Sin detenerme en hacer estadísticas, los Reparadores fue la Congregación en la que salieron más curas cerezanos. No voy a enumerarlos  porque seguro que me dejo más de uno.
Me dice Raúl que ya se han apuntado una docena y que seguro que se apuntará alguno más.
Pues nada que se lo pasen estupendamente. Lo cierto es que es una experiencia bonita. Yo he participado en varios encuentros de antiguos alumnos de mi colegio y está muy bien volver a ver a compañeros y amigos que hacía muchos años les tenías perdida la pista., amén de de volver a pisar esas piedras que tantos recuerdos nos traen.
Estos son los apuntados:
  Alfredo Riaño Molina, Enrique Sierra Martínez, Fernando Pérez Avellaneda, Isidro Pérez Riaño, Ángel Riaño Molina, Eduardo Riaño García, Roberto Gayangos del Val, Sergio Riaño Rioja, Sergio Miera Riaño, Diego Irazábal Riaño, César Irazábal Riaño, Lorenzo Fernández Riaño,
Echo en falta a Raúl. Me imagino que también irá.
Foto de Luis Santos. Jóvenes cerezanos con sus familiares en el colegio de los Reparadores de Puentelarreina. Años 50.

sábado, 7 de abril de 2018

VIAJE POR EL SURESTE DE BURGOS

Junto a un mosaico romano de Clunia
5 de abril de 2018
Seguimos aprovechando la tregua que nos da la climatología y si ayer paseamos por el Castillo hoy tiramos de coche y nos vamos a visitar la provincia, que tiene mucho que ver. La última vez tiramos para el norte así que esta vez nos vamos hacia el sur-este. Empezamos por Caleruega, uno de los pueblos burgaleses con el cartel de pueblos bonitos de España. En la cuna del patrón de la provincia, Santo Domingo de Guzmán, visitamos el magnífico conjunto que forman el Convento de las Dominicas, la iglesia del Convento, la del pueblo y la torre de los Guzmanes. Muy bien cuidado todo.
La siguiente parada son las cercanas ruinas de Clunia. Ya habíamos estado hace unos cuantos años pero nos vino bien refrescar lo olvidado y comprobar "in situ" las nuevas mejoras y descubrimientos. Fue un paseo muy agradable entre las magníficas ruinas romanas. Lástima que cerraban a las dos y lo tuvimos que hacer un poco apretados de tiempo.
Después de una buena comida decidimos bajarla un poco recorriendo el magnífico desfiladero de "La Yecla". El recorrido es corto pero muy espectacular.
Pasamos al lado de Santo Domingo de Silos, pero ya habíamos estado un par de veces, y había que seleccionar ya que la tarde avanzaba. No pudimos pasar por Covarrubias sin detenernos y darnos una vuelta por el magnífico casco urbano, sus monumentos y un bonito paseo por un crecido Arlanza.
La siguiente parada nos lleva, siguiendo las aguas del Arlanza, al  pueblo de Quintanilla del Agua, donde hay un curioso museo al aire libre llamado "Tierra Artlanza". Allí visitamos durante un buen rato una recreación de una localidad de principios de siglo XIX, con sus edificios, plazas aperos... intercalados en algunos de los locales con un verdadero museo etnográfico. Los cuatro euros que nos costó la entrada merecieron la pena aunque solo fuese por recordar viejos tiempos y por contemplar las curiosidades del espacio.
El día no daba para más así que vuelta al pueblo después de una buena jornada turística.









































SUBIDA AL CASTILLO

Ciruelo en flor delate de los restos de Villalba
4 de abril de 2018
Entre los festivos y lo malo del tiempo no había subido al Castillo esta Semana Santa, así que aprovechamos que el jueves salió un día buen hermoso y subimos a dar una vuelta por el Castillo.
Como siempre, el paseo es de lo más agradable, y como siempre cada vez vemos más piedras caídas. Después de cada invierno las pocas paredes que van quedando se desmoronan y apenas van quedando vestigios del antiguo poblado.
Lo bueno es que queden muchas o pocas piedras siempre nos quedarán las excelentes vistas y el aire que se respira entre tanta ruina. 
Este año la floración viene siendo muy buena y hasta los ciruelos chinos que plantaron en la subida a La Llana han florecido. 
Nos encontramos con unos cuantos paseantes que habían tenido la misma idea que nosotros.