sábado, 31 de marzo de 2018

VIERNES SANTO EL CALVARIO

El bacalao, plato estrella de  este día.
30 de marzo de 2018
El viernes amanece con nubes y claros y con un regañón fino y molesto, pero bueno la mañana se puede aguantar bien. El Mercadillo de los viernes está muy concurrido y hay numerosos puestos. Me voy donde mi madre a probar la limonada, buenísima, no es que quiera menospreciar la del Ayuntamiento, pero el de mi madre está mejor. También la materia prima, el vino de Hormilla, es mejor, y todo se nota.
A la una es el Calvario, así que subimos a la iglesia para comenzar el acto. El viento hace que se plantee sacar o no la "Dolorosa" por el tema del manto, y finalmente se decide sacar a la "Soledad" en su lugar. Completan los pasos de "El Ciomo" y "La Cruz". Comienza el Calvario y el pueblo desgrana las canciones propias de cada estación, acompañadas por las oraciones de Raúl. La primera parte de la Procesión va muy relajada y llegamos al Mesón con muy pocas estaciones, así que entre el Mesón y la iglesia tenemos que hacer el resto, haciendo paradas a cada poco. Habrá que marcar los puntos para hacerlo más espaciado.Llegamos a la iglesia y dentro cantamos la última estación y el canto final. Raúl nos despide y nos vamos a tomar unos vinos antes de comer el bacalao, plato estrella del día.

Limonada y tortas de chichorra de la Madalena. Buenísimo todo.





































viernes, 30 de marzo de 2018

JUEVES SANTO 2018

Lavado de pies
28 de marzo de 2108
Año tras año el día de Jueves Santo es uno de los más concurridos del calendario cerezano, y después de un largo, frío y lluvioso invierno es de agradecer volver a ver a tantos familiares, amigos y vecinos que vuelven al pueblo a pasar estas fechas.
En lo religioso, a las siete celebramos la misa de la Santa Cena, presidida por Raúl, que una año más será el sacerdote encargado de todos los actos de Semana Santa. La ceremonia cumple todos ritos sin faltar ninguno, con novedad incluida, ya que ocho feligreses se visten con una túnica morada y participan en la ceremonia en el altar junto al cura y los monaguillos y son los protagonistas del lavado de los pies. Intervención del Coro Parroquial, golpeo de la matraca y traslado del Santísimo al altar improvisado que han colocado al lado del Altar de la Inmaculada.
Después de misa bajamos al Ayuntamiento a beber la limonada, que año tras año prepara el Consistorio, está buena  y tiene buena acogida entre el personal. Muchos la acompañan con unos churros.
Continuamos con el beber en los abarrotados bares de la carretera. Fin de fiesta y a cenar con unas buenas torrijas de postre.